Testimonio de 13 años de cárcel.
Las páginas que siguen, a mi manera de ver, no sólo ayudan a los jóvenes para que fortalezcan su fe y se animen a seguir sin miedo y con entusiasmo al Señor. Son un excelente alimento espiritual también para nosotros, los adultos, para preguntarnos lo que hemos hecho de nuestra fe e invitarnos, si es necesario a no tener miedo a comenzar de nuevo, con alegre y humilde esperanza , a descubrir al Señor. ¡Sólo Él es la fuente de nuestra alegría!.
Monseñor Giuseppe Bertello |